MUÑECAS RUSAS

La muñeca matrioska llegó a Rusia desde Japón a fines del siglo XIX. En una exhibición de arte japonés se expuso un set de muñecas que representaban a los siete dioses de la fortuna donde el dios Fukurokuju contenía en su interior a las otras deidades. Savva Mamontov llevó la idea japonesa a su estudio de arte en el Estado de Abramtsevo, cerca de Moscú.

Ulyana Sergeenko. Alta Costura invierno 2012/2013

El hermano de Mamontov creó un taller de juguetes para niños en Sergiyev Posad donde Sergei Maliutin diseñó y pintó una réplica rusa de las muñecas japonesas.

Cuenta la leyenda que Sergei un frío día de invierno encontró un trozo de madera pesado, seco y muy viejo, y con él talló una muñeca a la que nombró Matrioska”.

Ulyana Sergeenko. Alta Costura invierno 2012/2013

El fabricante decidió conservar a la muñeca con él y cada mañana la saludaba: “Buenos días Matrioska”.

Un día la muñeca respondió al saludo de Sergei y a partir de allí todos los días ambos conversaban. Pero una mañana Matrioska se encontraba muy triste y le explicó a Sergei que le gustaría tener una hija.

El fabricante le explicó que debía extraer madera de su interior y que sería muy doloroso. Matrioska aceptó el sacrificio, Sergei quitó la madera y talló una muñeca similar pero más pequeña a la que nombró Trioska.

Ulyana Sergeenko. Alta Costura invierno 2012/2013

Ocurrió que también Trioska sintió la necesidad de ser madre. De modo que el viejo Sergei extrajo la madera de su interior y fabricó una muñeca aún más pequeña, a la que puso por nombre Oska.

Ulyana Sergeenko. Alta Costura invierno 2012/2013

Al cabo de un tiempo también Oska quería tener su propia hija, pero al abrirla Sergei se dio cuenta de que sólo quedaba un mínimo pedazo de madera. Sólo una muñeca más podría fabricarse.

Entonces Sergei tuvo una gran idea. Fabricó un pequeño muñeco con bigotes al que llamó Ka: “Mira Ka, eres un hombre, recuerda que no puedes tener un hijo o una hija de dentro de ti”.

Ulyana Sergeenko. Alta Costura invierno 2012/2013

Luego, Sergei introdujo a Ka dentro de Oska, a Oska dentro de Trioska y a ella dentro de Matrioska.

Ulyana Sergeenko. Alta Costura invierno 2012/2013

Ulyana Sergeenko. Alta Costura invierno 2012/2013

Ulyana Sergeenko. Alta Costura invierno 2012/2013

Ulyana Sergeenko. Alta Costura invierno 2012/2013

Ulyana Sergeenko. Alta Costura invierno 2012/2013

Ulyana Sergeenko. Alta Costura invierno 2012/2013

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Sincerely. Adela Leonsegui*


LOS BUENOS AMANTES

Set del primer desfile de Raf Simons para Dior. 02.07.2012

Entre los textos brillantes de Antonio Gala está el de los amantes y los amados:

“… Todos, al nacer, traemos debajo del brazo el papel de protagonista o de antagonista, el papel de amante o el papel de amado. No de una manera rígida. El amante también se siente correspondido y el amado también corresponde.

Existen seres dulces, tibios, a los que hay que mimar, ante los que hay que tomar la iniciativa. Bastante hacen ya con abandonarse al capricho de los otros: no se les debe exigir más que eso. Les llegará quizá el momento en que sean ellos los amantes y en que sufran lo que ahora hacen sufrir. Pero antes de ese momento no se les puede imponer lo que no sienten, de lo que apenas si caen en la cuenta.

Realmente, el amante se satisface con el amor conseguido y, a veces, de pronto, vuelve la cara hacia otra cosa y el amado se queda sin la luz, porque recibe la luz a través del amante…

El amante, cuando se va, recoge toda la parafernalia con que había adornado al amado: las velas rizadas, las joyas, los mantos bordados, como una virgen sevillana, se lo lleva todo y se lo pone a otra imagen. Y se queda absolutamente desvalido el amado…”

En la alta costura costura que ayer empezó en París y en la moda en general, amante es quien la viste, amado quien la hace.

Los mejores amantes de la alta costura están en China, Rusia y Oriente Medio (Catar, Kuwait y Arabia Saudita) y han hecho crecer el negocio, a pesar de la época en la que nos movemos todos y de los precios en que se mueve ella (cualquier trapito puede rondar los 30.000 euros).

No sé si los mejores amantes en general serán también los chinos, los rusos y los árabes, pero parece que están haciendo muchos méritos para ello.

Sincerely. Adela Leonsegui*