ME SUENA…

Se dice que la inspiración no es más que mala memoria y me parece una frase muy acertada. En el proceso creativo se recurre a lo que hemos visto, oido, probado, olido y tocado y de ahí surgen ideas nuevas, frescas, algunas llegan a ser magistrales y otras se quedan en simples copias, las llamemos remake, versión o las llamemos como las llamemos.

Hace muy poquito requetevolví a ver Sabrina, la original y, sin entrar en la versión que se hizo de la película (un pluf), me llamó la atención el vestido de Givenchy con el que aparece Sabrina, Audrey Hepburn, en su cita con David Larrabee, William Holden (estamos en 1954) e inmediatamente me vino a la cabeza la exitosísima colección de Mary Katranzou. Esto es inspiración: un vestido jarrón traido deliciosamente al siglo XXI.

Pero luego existen esas cosas que una no quiere ni ver, por si acaso. He leido que están rodando El gran Gastby, una película absolutamente perfecta, sí, aunque siempre digamos eso de que los libros son siempre mejores que las películas, en este caso, no sé. Seguramente su estreno irá precedido de una gran publicidad, la ambientación será escandalosamente cara y la ropa, la que todo el mundo querrá para el próximo verano, pero ¿Leonardo Di Caprio, Tobie Mawire y Carie Mulligan versus Robert Redford, Bruce Dern y Mia Farrow?: No sé, no sé.

Sincerely. Adela Leonsegui*