EMPOLLONES VESTIDOS DE PRADA

El mobiliario diseñado por Rem Koolhaas y la ropa por Miuccia Prada. Promete.

Lo hemos visto en el desfile de Prada hombre para otoño/invierno 2013-2014 y no defraudan ni el uno ni la otra.

Un escenario reproduce un mundo entre futurista y retro, una casa decorada con muebles que bien podrían pertenecer a un “geek” (algo así como un freak de la tecnología y la informática) pasado por el filtro de los años setenta.

En cuanto a la ropa, se ha recreado exactamente lo mismo. Prada trae de los 70’s colores como beige, burdeos, azulón, verde agua, azul plomo, azafrán y mostaza; cuadros medianos, pequeños y milimétricos; jerseys de rayas, como si estuviera hecho a mano con restos de lanas; grandes zapatos, casi ortopédicos; pantalones que se han quedado cortos ¿por el estirón?. Todo mezclado con los pelos de quien está recién levantado, se ha vestido a toda prisa y ha olvidado colocarse bien el cuello de la camisa. Un empollón que sólo necesita sus gafas para andar por el mundo y un enorme gato en el alféizar de la gran ventana.

Todo magistralmente barajado para que resulte creíble y armonioso.

Sincerely. Adela Leonsegui*