EL BAÚL DE EUROVISIÓN

Ayer trataba de explicarle a una artista argentina, Agustina Nuñez, qué es exactamente Eurovisión. A ver, es un concurso de canciones de países europeos, esa es la parte fácil, lo dificil viene después: ¿cómo contar las filias y fobias que el evento provoca?. Esa es otra historia y no nos ponemos de acuerdo.

Sinceramente hace ya bastante tiempo que perdí el interés por el festival, aunque soy capaz de divertirme, y muchísimo si me lo trago entero en compañía de amigos. Soy capaz de votar e incluso defender a muerte a quienes me hayan sonado mejor, ¡lo que hacen los expectadores del fútbol con sus equipos vamos!.

Poco a poco el concurso ha dejado de provocar interés y no debería, pues es de las pocas ocasiones en que los artistas se atreven a cantar en directo. Quizá un buen restyling le vendría bien y podríamos empezar por vestir mejor a quienes van a representarnos.

A ver, España (es como en los concursos de mises, a los representantes se les llama por su país de origen, no por su nombre) ha ganado en dos ocasiones, una con Courreges (Massiel) y otra con Pertegaz (Salomé), ¡nivelón!. Pues manos a la obra, busquemos en el baúl de los recuerdos, que cantaba aquella, y empecemos a probar:

Un delphos de Mariano Fortuny

El plisado de Mariano Fortuny, el secreto mejor guardado de la moda, es demasiado sobrio para un escenario tan grande, quizá en una fiesta más íntima resulte pero aquí no sé yo.

El bourdelle de Alix Grès

Los drapeados de Alix Grès te cambian, necesariamente, el movimiento del cuerpo, te hacen volátil, etérea, una maravilla de la que siguen bebiendo numerosos modistos, pero en esta ocasión no queremos desaparecer, sigamos buscando.

Un corset de Mainbocher

La casa que vistió a Wallis Simpson en su boda, con esta introducción puede ser un valor seguro, pero lo del corset igual recuerda demasiado a la Madonna de los conos creada por Gaultier y no sabemos si eso lo entenderá el jurado.

Un vestido al bies de Madame Vionnet

 ¡Guau!. Un corte al bies es fabuloso para bailar, le da vida propia a un vestido y si además está adornado con flecos de oro no podrán dejar de mirarnos. Sería perfecto si no tuviéramos que salir a escena con dos guardaespaldas.

El cocoa de Cristóbal Balenciaga

Esto es costura y de la buena, además español, con un museo y todo. Una apuesta nada desdeñable que haría que el resto de Europa se diera cuenta por fín de lo elegantes que somos los Españoles, aún no se lo creen. Pero ¿quien tiene hoy día una de esas mini-cinturas?

Este año la representante de Italia, Nina Zilli vestirá de Vivienne Westwood (teniendo a Armani, Gucci, Cavalli, Versace y tantos otros, no lo entiendo). No sé cómo vestirá nuestra chica, espero que nos deje en buen lugar no sólo con su voz, que la tiene y muy buena, sino con su look, ¡por favor, por favor, que esté estilosa!.

Sincerely. Adela Leonsegui*