APROVECHEMOS EL OTOÑO

Aprovechemos el otoño

antes de que el invierno nos escombre

entremos a codazos en la franja del sol

y admiremos a los pájaros que emigran

Ahora que calienta el corazón

aunque sea de a ratos y de a poco

pensemos y sintamos todavía

con el viejo cariño que nos queda

Aprovechemos el otoño

antes de que el futuro se congele

y no haya sitio para la belleza

porque el futuro se nos vuelve escarcha.

Maravillosa introducción este poema de Mario Benedetti, aunque nada tiene que ver con la estación, para hablar del otoño.

Antes que llegue el invierno y su gran frío, antes que tiritemos por las calles, antes de vestir como El Yeti, tenemos una última oportunidad para que se nos vea la figura, para enfundarnos en vestidos, chaquetas y medias, salir en camisa y pantalón o con suéter de lana, usar abrigos de paño y con una parka o una gabardina cerca por si el cielo se pone negro.

Y ya que puedo elegir, pues lo hago y me paso el otoño en Nueva York con Altuzarra y Jason Wu.

Jason Wu. o/i 2012-2013

Altuzarra o/i 2012-2013

Jason Wu. o/i 2012-2013

Altuzarra o/i 2012-2013

Jason Wu. o/i 2012-2013

Altuzarra o/i 2012-2013

Jason Wu. o/i 2012-2013

Altuzarra o/i 2012-2013

Jason Wu o/i 2012-2013

Altuzarra o/i 2012-2013

Jason Wu o/i 2012-2013

Altuzarra o/i 2012-2013

Jason Wu o/i 2012-2013

Aprovechemos el otoño y la piel que aún asoma y si el frío arrecia, arrímate a quien tengas más cerca.

Sincerely. Adela Leonsegui*


EL TANGO DEL ARCOIRIS

Ok Go y su Skycrapers me llevan al verano


Pues precioso, pero discrepo en la elección del vestuario. Estos son los vestidos que yo hubiera elegido

Negro de Lanvin

Rojo de Valentino, quién si no?

Estampado cálido de Dolce & Gabbana

Un naranja de Oscar de la Renta

 El delicioso amarillo de Louis Vuitton

Un coral de Diane Von Fustemberg

El verde con amarillo de Donna Karan Collection

 O de Jason Wu

Folklórico celeste de Missoni

Verde intenso de Zac Posen

Turquesa de Alberta Ferretti

El violeta de Haider Ackermann

Un azul añil de Ann Valerie Has

Un morado cardenal de Hermés

Y el blanco maravilloso de Alexander Mcqueen

Aunque si lo pienso bien, quizá hubiera quedado un poco sofisticado, bastante más caro y con dificultad hubiera podido bailar el tango.

Sincerely. Adela Leonsegui*