¿TE PONE EL TIEMPO EN TU SITIO?

Hay gente a la que he llegado tarde y, claro, me las perdí.

Me perdí a muchas actrices en su esplendor, aunque la fortuna me ha colocado en la era digital y aquí las tengo, en su mejor papel

María Felix. A veces me pinto su lunar y juego a ser La Doña

o a Marylin Monroe. La musa entre las musas

o a Katharine Hepburn. Elige un siglo, en el que la pongas queda bien

Me perdí a Diana Vreeland en Harper’s Bazaar y en Vogue, debía ser un espectáculo verla trabajar con Avedon

Llegué tarde al New Look de Dior y ahora resultaría demasiado excéntrico, incómodo y poco práctico

Y muchos otros personajes y momentos que me hubieran resultado divertidos.

Pero a lo que he llegado tarde es a otra gente, a Cati Acevedo, a Maruja Zuloaga, a Berna Morales, a Ana Quintero y tantas otras con las que me hubiera gustado compartir tacones, faldas, pantalones y la vitalidad de su juventud.

Por fortuna no nací lo bastante tarde, no me las he perdido, todas están en mi vida y espero disfrutar de ellas muchísimo tiempo más.

Sincerely. Adela Leonsegui*


LOS PRESUPUESTOS QUE SE NOS VIENEN

Se han escrito cientos de artículos en los que se cuenta que en épocas de recesión las mujeres gastan más dinero en maquillaje, pero sobre todo en barras de labios y además rojas. Siempre será más barato que cualquier otro accesorio de moda y, pensándolo bien, la cara es lo primero que se ve.

No sé si es que he vivido toda la vida en recesión pero contando las barras de la labios rojas que llevo en el bolso me salen, nada más y nada menos que ¡cinco!, y si ya sumo las que tengo en casa me sale una cifra casi grotesca, eso sí, no recuerdo haber comprado más de dos. Es un recurso fácil para quienes me regalan y para mí un placer porque tengo un muestrario de Chanel, YSL, Dior, Lancome, Estée Lauder y demás, que riéte tú de El Corte Inglés.

las barras de mi bolso

las barras de mi bolso

Lo que decía, las mujeres se han inventado todo tipo de recursos para que la moda no se les escape, como cuando se llevaban las medias de seda con costura y no había para todas, buscaron una solución que era pintarse la línea en la pierna; también se acortaron y estrecharon las faldas y entallaron las chaquetas con el objetivo de no utilizar más tela que la estrictamente necesaria. Era la época de la II Guerra Mundial y, por cierto, también se llevaban los labios muy rojos.

Así que como la depresión post-guerra parece que empezó a despejarse en el resto de Europa y América a partir del 47, pasado 2012 que promete ser durito, y si no atentos al pastel del viernes, pensaré que quedan menos años de hacer malabares y espero que me duren mis barras lo suficiente para no tener que pintarme con el tubito que las alberga.

Sincerely. Adela Leonsegui*


QUE LE CORTEN LA CABEZA!

A hacer un buen corte, eso es lo que enseña mi profe, y no se equivoca: en costura es fundamental. Ha dado un buen ejemplo de ello Peter Dundas en Emilio Pucci, la casa que siempre se caracterizó por los estampados ha cambiado y mucho, esta es una colección fundamentalmente negra, pero con cortes estratégicos y muy sexies, que aligeran un poco tanta seriedad.

Está claro que la evolución de las marcas de moda va ligada a los cambios de sus directores creativos y parece que se avecinan cambios importantes, Jil Sander vuelve a Jil Sander (ironías de la vida, que una tenga que volver a lo que ella creó), Hedi Slimane llega a Yves Saint Laurent y Raf Simons a Dior (más irónico todavía si pensamos en lo que Slimane hizo por Dior homme, que hasta Lagerfeld adelgazó para ponerse su ropa).

Y hablando de cortes y evoluciones, cuando tienes temperamento y eres joven la mezcla es explosiva, no te controlas y puedes estallar en cualquier momento; cuando vas creciendo no es que moderes tu carácter, ese sigue estando ahí, lo que ocurre es que aprendes a hacer los cortes de manga en tu cabeza. Pues eso es lo que estoy pensando en este momento, en un buen corte de mangas: ¿que Raf Simons ocupará el puesto de director creativo de Dior?, ¿que Hedi Slimane sustituirá a Stefano Pilati en Yves Saint Laurent?, pues yo no lo veo ¿por qué no al revés?. Pero bueno, aunque yo ni lo entienda ni lo comparta, manda quien manda y parece que las cosas van a ser así.

Sincerely. Adela Leonsegui*


NUEVO, VIEJO, PRESTADO Y AZUL

Lo nuevo.- Quién me lo iba a decir, empiezan los desfiles de alta costura y la primera foto es de Versace, sin ser yo nada de eso. Sí, descubro en Donatella que, además de todo lo demás…, tiene agallas: en estos momentos volver a la alta costura es tener mucha valentía.

Viejo, prestado y azul.- En Dior, por el contrario, el patronaje es viejo, prestado de otras temporadas y se ahoga en un inmeso mar azul de caracolas, tules y grandísimas faldas, nada nuevo bajo el sol de Dior.

Sincerely. Adela Leonsegui*