GIVENCHY EN FORMA

Me gusta cuando esperas algo de alguien y no te defrauda, me deja tan satisfecha como si fuera yo quien ha hecho las cosas bien.

Sincerely. Adela Leonsegui*


MIES VAN DER ROE EN GIVENCHY

En cuestiones de estética hay quien no se equivoca y lo mismo le vale un “Less is more” que un “God is in the details”, depende de cómo te coja el cuerpo y de eso sabemos, al menos las mujeres, un montón, de cómo nos coje el cuerpo.

En la alta costura de Givenchy parece que Riccardo Tisci se ha decantado por el detalle, ¡pero a lo bestia!. Él tenía cuerpo de more and more.

Sincerely. Adela Leonsegui*


NUEVO, VIEJO, PRESTADO Y AZUL

Lo nuevo.- Quién me lo iba a decir, empiezan los desfiles de alta costura y la primera foto es de Versace, sin ser yo nada de eso. Sí, descubro en Donatella que, además de todo lo demás…, tiene agallas: en estos momentos volver a la alta costura es tener mucha valentía.

Viejo, prestado y azul.- En Dior, por el contrario, el patronaje es viejo, prestado de otras temporadas y se ahoga en un inmeso mar azul de caracolas, tules y grandísimas faldas, nada nuevo bajo el sol de Dior.

Sincerely. Adela Leonsegui*


KEEP CALM AND STAY YOUNG

Aprendido de mi amigo Pepe, y lo está, doy fe, y aplicable a la colección de Issey Miyake: calm, ommmm.

Sincerely. Adela Leonsegui*


LOS PITILLOS DE GUCCI

El desfile de Cucci  tiende a varios frentes: a los antiguos y nuevos románticos, con brocados y terciopelos; al chico bueno con chaquetón marinero; al aristócrata con sus pieles de gran calidad y al bohemio, con el borrego y la lana como tejida a mano, con ochos y todo, de hecho, a lo largo del desfile me he preguntado para qué llevaban esos preciosos bolsos, la clave es que ¡las agujas caben dentro!. Pero en cuanto a los zapatos, dandy en cualquier caso.

El hombre Gucci, fume o no fume, lleva pitillos, tan pitillos que en el bajo tienen cremalleras porque, como los hombres se visten por los pies, de otro modo no les entrarían, además las botas de caña alta quedan mejor así, y alguna se asoma por ahí; chaquetas cortas, grandes rebecas y abrigos, para equilibrar, y un colorido a base de negros, grises, marrones, caquis y azules, con un punto de color en verdes, granates, algo de turquesa y morado.

La sensación final, que Frida es poderosa porque sabe muy bien lo que los demás quieren.

Sincerely. Adela Leonsegui*