CUMPLEAÑOS

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Gracias por haber compartido conmigo el primer año.

Sincerely. Adela Leonsegui*


ESTA NOCHE HAY UNA FIESTA

Realmente para organizar una fiesta vale cualquier excusa, incluso ninguna excusa es un buen pretexto para organizar una fiesta.

Es ilusionante desde el mismo momento en que se fragua la idea y en ese instante, la cabeza se pone en marcha y empieza a moverse como una lavadora, piensa saltando de un tema a otro, sin puntos ni comas, localización nombres y número de invitados comida bebida música decoración estilismo propio y ajeno y un largo etcétera de detalles prescindibles e imprescindibles que harán de tu fiesta un momento especial, divertido y único para tí y tus invitados.

Lo primero puede ser elegir un tema, un hilo conductor del evento.

Allison Sarofim. Fiesta dedicada a Picasso

Fiesta Picasso. Allison Sarofim.

La temática puede ser un recurso al que se puede sacar mucho partido: comida, decoración, música, … todo puede tener un punto de conexión, aunque lo del disfraz no me parece necesario.

Después está elegir un lugar en el que quepamos todos, dependerá del número de personas que vayan a formar parte del evento y, por supuesto, de nuestras posibilidades o de las de nuestros amigos.

Fiesta mejores documentales de moda de HBO

Fiesta mejores documentales de moda de HBO

Luego está la lista de invitados. Es, probablemente, lo más importante porque de ellos depende gran parte de nuestro éxito

Fiesta tras el desfile de Balmain. Lynn Yaeger

Fiesta tras el desfile de Balmain. Lynn Yaeger

Fiesta en Bergdorf Goodman. Iris Apfel

Fiesta en Bergdorf Goodman. Iris Apfel

Fiesta aniversario Berdgof Goodman

Fiesta aniversario Berdgof Goodman

Yo creo firmemente en las mezclas, siempre procurando evitar que entre los asistentes se pueda producir un cóctel molotov, pero da muy buen resultado mezclar edades, amigos y grupos, así los temas de conversación son más interesantes. Una oportunidad como otra cualquiera para que hasta el anfitrión pueda conocer gente nueva.

Premios CFDA. Vanessa Traina y Joseph Altuzarra

Premios CFDA. Vanessa Traina y Joseph Altuzarra

Otro detalle importante: que venga gente guapa. Basta con que a nosotros nos lo parezcan.

Fiesta estreno de Django Unchained. Manie Foxx

Fiesta estreno de Django Unchained. Jamie Foxx

Fiesta premios CFDA. Liv Tyler y Alexa Chung

Fiesta premios CFDA. Liv Tyler y Alexa Chung

Metropolitan Museum of Art. Yasmin Warsame

Metropolitan Museum of Art. Yasmin Warsame

Es fundamental: la buena música. En directo o en lata, pero que nos haga bailar hasta caer muertos

Fiesta estreno de "On the Road"

Fiesta estreno de “On the Road”

Fiesta Gala del MET. Bruno Mars

Fiesta Gala del MET. Bruno Mars

Fiesta porterior al desfile de Kanye West

Fiesta porterior al desfile de Kanye West

Alguien que ejerza de paparazzi, para que quede constancia del evento y podamos reírnos a gusto varios días después.

Fiesta desfile Balmain. Hanneli Mustaparta

Fiesta desfile Balmain. Hanneli Mustaparta

Bebida y comida a discreción, eso sí, ¡la mesa bien puesta por favor!

Gala del MET. Beyoncé Knowles y Riccardo Tisci

Gala del MET. Beyoncé Knowles y Riccardo Tisci

Por último el estilismo. Hay que elegir maquillaje, detalles y vestuario con varios días de antelación, para no estar barajando ideas en el último momento.

Un bolso de ensueño

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Un buen vestido

Gala del MET. Bianca Brandolini

Gala del MET. Bianca Brandolini

O una buena capa, que todo lo tapa

Gala del MET. Florence Welch

Gala del MET. Florence Welch

Como broche final de una fiesta, encontrar un romance que contar al día siguiente.

111 aniversario Berdgoof Goodman. Sofía Sánchez Berrenechea y Carlos Mota

111 aniversario Berdgoof Goodman. Sofía Sánchez Berrenechea y Carlos Mota

Y una última cosa, nunca esperar nada de una fiesta, son las mejores, dejar que nos sorprenda y disfrutar del momento.

Sincerely. Adela Leonsegui*


STENDHAL POR VALENTINO

Qué fácil es amar las cosas bellas, deleitarse con la hermosura, rendirse ante la elegancia, derretirse con lo exquisito, pero en este momento me encuentro en estado de shock, mi ritmo cardiaco se ha elevado, tengo temblores, vértigo y alucinaciones, palpitaciones y confusión.

El síndrome de Stendhal me acecha. Yo sé que no es más que una reacción romántica, pero me rindo, me quedo sin armas y sin argumentos, completamente desvalida e indefensa ante tanta belleza.

Sincerely. Adela Leonsegui*


LA CONQUISTA DE TU OESTE

Sabemos que los vaqueros eran esos hombres rudos, fuertes, sucios y armados, a pesar de Jon Voight en Cowboy de Medianoche, que se cargaban indios a diestro y siniestro, porque así nos lo han contado repetidamente las películas que narran la conquista del Oeste americano.

Yo, ya lo he dicho en otras ocasiones, siempre estuve de parte de los indios porque, en primer lugar, esas no son maneras y, en segundo lugar, porque el look del indio siempre me pareció divino, aunque las botas de cowboy…

bota cowboy de serpiente. Zara 2012

bota cowboy de serpiente. Zara 2012

bota cowboy de pitón. Zara 2012

bota cowboy de pitón. Zara 2012

bota cowboy piel roja. Zara 2012

bota cowboy piel roja. Zara 2012

bota cowboy de pitón. Zara 2012

bota cowboy de pitón. Zara 2012

bota cowboy de piel oro. Zara 2012

bota cowboy de piel oro. Zara 2012

La conquista del Oeste dió lugar al llamado Mito de la Frontera mediante valores como la búsqueda de oportunidades, la aplicación de soluciones prácticas, la actitud enérgica ante las dificultades, la capacidad de innovación y el esfuerzo orientado al progreso, lo que aquí nos han vendido, también en miles de películas, como “el sueño americano”, la lucha para cambiar tu futuro, no rendirte en el intento a pesar de las complicaciones y conseguir el final feliz, tu gran triunfo.

Un buen propósito, calzarme mis botas y conquistar mi Oeste

En Fort Worth, Texas, existe el El National Cowgirl Museum and Hall of Fame (El Museo Nacional de la Vaquera y el Salón de la Fama) cuya declaración de intenciones, expresada en su página oficial, es que el Museo honra y celebra a las mujeres del pasado y del presente, cuyas vidas ejemplifican el valor, la resistencia y la independencia que ayudó a dar forma al Oeste americano y fomenta el aprecio de los ideales y el espíritu de independencia que inspiran.

Esa no es la historia de esta parte del mundo pero tenemos otras muchas, sin Museos que lo recuerden, de lucha, supervivencia, de triunfos o derrotas, de guerras y posguerras, de mujeres invencibles, heroicas, arrolladoras, luchadoras y conciliadoras, que nos han salvado, protegido, amado y cuidado cuando han estado vigorosas y cuando les han fallado las fuerzas. Con suerte mañana cenaremos con ellas o, en caso contrario, las echaremos de menos.

Sincerely. Adela Leonsegui*


MAÑANA, TOMORROW

http://www.fileden.com/files/2012/12/20/3378286/MA%C3%91ANA%20WILL%20BE%20TOMORROW%20%20%20CHABUCA%20GRANDA.mp3″
Sincerely. Adela Leonsegui*


¿BAILAMOS?

No lo sabía pero el Diccionario de la Real Academia de la Lengua dice que Bailar, en su cuarta entrada, es retozar de gozo.

Luego me he enredado en el tema y me encuentro que el mismo Diccionario, al menos en su versión digital, dice, para mi disgusto (sin ahondar en el tema que puede ser incendiario), que Gozar es conocer carnalmente a una mujer. Es como tan de la Biblia…

Perdón pero me he hecho un lío: ¿cuando el placer lo da un hombre se llama bailar y cuando lo da una mujer se llama gozar? Me sorprende y me hace reír.

Me resulta tan antiguo que el goce se relacione con “conocer carnalmente” como que alguien pueda utilizar la palabra bailar para insinuarse. Aunque bien pensado hasta tendría gracia ponerla de nuevo en uso con ese sentido.

¿Bailamos?

Sincerely. Adela Leonsegui*


LA MÁGICA PLUMA DE GABO

Era inevitable: el olor de las almendras amargas me recordaba siempre el destino de los amores contrariados.

Me aprendí la primera frase de “El amor en los tiempos del cólera” cuando, de manera inevitable, Gabriel García Márquez se convirtió en uno de mis autores favoritos.

Cuando en 1982 le dieron el Nobel de Literatura, hace ahora 30 años, sentí una gran curiosidad por conocer su obra y, por supuesto, leí “Cien años de soledad”. Decidí, era joven, que para el resto de mi vida ningún libro me gustaría tanto como ese pero, siendo lectora, era inevitable que otros libros me cautivaran, aunque de momento es el único que he trileído, una lectura por década.

Para mí era inevitable amar a un autor que se entristeció tanto al matar en “Cien años de soledad” a uno de sus personajes, José Arcadio Buendía, que para embellecer el momento nos regaló una lluvia de flores: “Entonces entraron al cuarto de José Arcadio Buendía, lo sacudieron con todas sus fuerzas, le gritaron al oído, le pusieron un espejo frente a las fosas nasales, pero no pudieron despertarlo.  Poco después, cuando el carpintero le tomaba las medidas para el ataúd, vieron a través de la ventana que estaba cayendo una llovizna de minúsculas flores amarillas. Cayeron toda la noche sobre el pueblo en una tormenta silenciosa, y cubrieron los techos y atascaron las puertas, y sofocaron a los animales que durmieron a la intemperie. Tantas flores cayeron del cielo, que las calles amanecieron tapizadas de una colcha compacta, y tuvieron que despejarlas con palas y rastrillos para que pudiera pasar el entierro.”

Philip Treacy p/v 2013

Philip Treacy p/v 2013

Inevitable quedar fascinada ante un enamorado, Mauricio Babilonia, a cuyas apariciones en “Cien años de soledad” precede una multitud de mariposas… ¡Ay!, si los amantes avisaran de esa manera sería mágico verlas aletear al unísono con las que se instalan en nuestro estómago.

Philip Treacy p/v 2013

Philip Treacy p/v 2013

Inevitable embelesarme cuando cuenta en el prólogo del Diccionario Clave (diccionario de uso del español actual de la editorial SM) que tenía cinco años cuando “mi abuelo el coronel me llevó a conocer los animales de un circo que estaba de paso en Aracataca. El que más me llamó la atención fue una especie de caballo maltrecho y desolado con una expresión de madre espantosa. “Es un camello”, me dijo el abuelo.  Alguien que estaba cerca le salió al paso. “Perdón, coronel”, le dijo. “Es un dromedario.””

Philip Treacy p/v 2013

Philip Treacy p/v 2013

Era inevitable no dejarme seducir por quien inventa un barco, la Dorada, para unir por fin en “El amor en los tiempos del cólera” las vidas de Fermina Daza y Florentino Ariza con este diálogo final entre el capitán y el propio Ariza:

-¿Y hasta cuándo cree usted que podemos seguir en este ir y venir del carajo? -le preguntó.

Florentino Ariza tenía la respuesta preparada desde hacía cincuenta y tres años, siete meses y once días con sus noches.

-Toda la vida -dijo.

Philip Treacy

Philip Treacy

Sí, conociéndome, era inevitable.

Sincerely. Adela Leonsegui*